Mi invitada de noviembre

Mi Tristeza, cuando está conmigo

piensa que estos oscuros días de lluvia de otoño

son hermosos como pueden ser los días;

ella ama el árbol desnudo, marchito;

ella camina sobre el pasto empapado.

Su placer no me permitirá quedarme.

Ella habla y yo estoy deseoso de escuchar:

está complacida de que los pájaros se hayan ido,

está contenta con su simple peinado gris en plata,

ahora con niebla pegajosa.

Los árboles desiertos, desolados,

la tierra desvanecida, el cielo pesado,

las bellezas que ella tan verdaderamente contempla,

ella cree que yo no tengo ojos para ellas,

y me fastidia preguntándome la razón.

No fue ayer que aprendí a conocer el amor

de los días desnudos de noviembre

antes de la llegada de la nieve,
pero era en vano decirle eso,

y son mejores para su alabanza.

por Robert Frost, traducción de HM

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