La OMC (Organización Mundial de la Crisis) se reúne en Buenos Aires

(Agencia Maldita Realidad)

No podía ser en otro lugar que en el reino de la estupidez y en el centro de la agenda neocolonial, conservadora y mafiosa que se viene irradiando por toda América Latina. En Argentina se tenía que organizar la cumbre 2017 de la OMC, que desde Seattle (1999) en adelante viene dejando muertos, hambrientos y millones de víctimas por el camino, más allá de las consabidas sanciones económicas a la que es afecta esta institución nefasta, líder de la globalización mundial actual. El del título no es un error, ya que tranquilamente se puede bautizar a este cónclave de “ministros” y burócratas como un congreso de millonarios que pretenden seguir acrecentando sus fortunas: la contraparte de las crisis que desencadenan.

Escoltado por los amigos golpistas Cartes y Temer, el presidente discurseó su cháchara babeante de cheto descerebrado, mientras afuera, las organizaciones sociales combativas que aún muestran signos de aguante y resistencia, se convocaron para manifestarle su repudio, tanto a él como a la OMC, que forman parte de un mismo conglomerado de candidatos a la horca el día que haya una auténtica revolución, más aplastante que la de 2001.

La marcha fue celosamente vigilada por un operativo de 10.000 policías (de diferentes fuerzas), con armas largas, perros y equipos antimotines, que hicieron mil triquiñuelas para generar lanzamientos de gases, en tanto se prohibía el ingreso al país de periodistas y militantes del extranjero, a quienes incluso se los deportó, dándose el lujo el presidente de implementar una práctica y política trumpera. A continuación se reproducen los discursos más notables del acto.

Ricardo Peidro, Secretario General Adjunto de CTA Autónoma Nacional: “Estamos en la calle como se está haciendo en toda la región para resistir a las supuestas “reformas” laborales, de salud, educación y previsional, que no son más que adaptar la legislación a los intereses de los poderosos a nivel global. La OMC está reunida para intentar decidir cuál va a ser el futuro de nuestros pueblos. Nosotros venimos a plantear que el futuro lo decide nuestro pueblo, lo deciden los trabajadores”.

Julio Fuentes, Presidente de la CLATE, se refirió a la Batalla de la Vuelta de Obligado como un ejemplo de resistencia histórica a la prepotencia imperialista: “Aquel hecho tiene mucho que ver con lo que está sucediendo hoy. Entonces querían imponernos el destino maldito de ser sólo proveedores de materias primas y ellos manufacturar los productos. De eso se trata hoy otra vez esta cumbre de la OMC. Quieren sacrificar todo, cueste lo que cueste, en nuestro territorio, con la megaminería, con la soja transgénica, el glifosato y mano de obra barata. Hace 150 años vinieron con buques de guerra para que elimináramos nuestras aduanas y hoy vienen estos funcionarios. La gran diferencia es que entonces teníamos a Juan Manuel de Rosas gobernando y hoy tenemos a éstos que entregan todo”.

Claudio Lozano, ex diputado de izquierda dijo “están en Buenos Aires los productores y promotores de la desigualdad del mundo” y convocó a seguir movilizados. Lozano aseveró que el encuentro en la Ciudad de Buenos Aires es presentado por el gobierno nacional como un respaldo a sus políticas y denunció la militarización de la ciudad “para defender los intereses de las corporaciones”. Afirmó que “no se puede desligar la muerte de Rafael Nahuel de la militarización de la Patagonia en el marco de la reunión del G20 en Bariloche”. En relación al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que Mauricio Macri pretende firmar próximamente, Lozano sostuvo que “la Unión Europea no cede nada en tanto que el Mercosur lo entrega todo. Por vender cuatro pollos más, va a terminar regalando buena parte del desarrollo industrial”.

Lo triste del título es que la crisis no la organizan  ni hacen el menor esfuerzo por morigerarla. La codicia de los mafiosos en el poder, de los grandes lavadores de dinero del mundo (hoy Macri debe ser el N°1), que se reúnen en estos momentos en la OMC, los impulsa a llevar adelante convocatorias como ésta, donde gastan 500 millones de dólares para recibir a altos funcionarios –congraciándose a sí mismos-, cuando con ese dinero se podría reducir dramáticamente los muertos por mal de chagas y desnutrición infantil que se han multiplicado notablemente durante el gobierno de Cambiemos. No les importa lo más mínimo: para ellos puede seguir ascendiendo tranquilamente el contador de muertos y excluidos…

Las consecuencias que tiene para el pueblo, por ejemplo, el robo “legal” que se esconde detrás de la reforma previsional que a toda costa quiere implantar el gobierno, como el primer paso hacia la reprivatización del sistema (posterior a su vaciamiento, que es lo que está ocurriendo ahora con el Fondo de Sustentabilidad, del cual el gobierno ha dejado de brindar información hace un año), no les genera tanta inquietud como la última patoteada de Trump decretando que Jerusalem es la capital de Israel. Aunque esta propuesta esté muy en sintonía con el fallo infame de Bonadío acusando a CFK de traición a la patria. De instalar posverdades se trata, y la OMC está aquí para propagar no sólo toda la propaganda repugnante de la derecha neoliberal sino principalmente para difamar y someter a quienes los enfrentan con valentía y palabras prístinas, como los cronistas de MR.

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