Putin, no te vayas

Agencia Maldita Realidad

Apenas llegó a la redacción de Maldita Realidad la noticia de que Putin retiraba las tropas de Siria, casi nos desvanecemos y tuvimos que compartir un whisky para soportarlo. Sabemos que el escenario parece despejado, y que se ha derrotado a ISIS, DAESH, o como se quiera llamar a los mercenarios y bandas armadas por Estados Unidos y la OTAN que se propusieron derrocar a Bashar Al Asad en Siria, fracasando tras ya más de 10 años de guerra soliviantada por Israel. Pero eso no es suficiente, varios grupos rebeldes persisten en sus intentos golpistas, y en estos mismos instantes están siendo financiados y apoyados militarmente por Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel.

Las fuerzas rusas penetraron en lo más profundo de las guaridas de los terroristas lúmpenes, y a los que no liquidaron, les hicieron un corredor especial para que huyeran a otros países donde la guerra está más peliaguda, como en Yemen o Libia. En Irak también el ejército acabó con los contingentes de ISIS, que vienen escapando a países con más posibilidades laborales, como Filipinas o Indonesia, que está haciendo una reforma laboral bárbara, con grandes posibilidades y oportunidades para yihadistas desocupados.

Simbólicamente, Putin sostuvo que Rusia es el país que más golpes le ha dado al terrorismo islámico, y que valió la pena salvar la integridad del estado sirio y convencer a los opositores de que debían sentarse en una mesa de negociaciones, y que incluso pueden ligar un premio nobel de la paz en el intento. En ese momento concluye la noticia que llegó por el canal Sputnik tv. Desesperados, llamamos a nuestro corresponsal en San Petersburgo, Vladimir Felmanovski, para que nos confirmara el trasfondo de la decisión putinesca.

“Quedate tranquilo, lo de la retirada de las tropas es para la gilada, el 20% de las fuerzas aeroespaciales permanece en el país para actuar ante casos de emergencia. También hay una cuadrilla de zapadores que están desminando el territorio, y dejará también varios cuerpos de élite y servicios secretos. Estamos cubiertos hasta el 2025, que es la fecha en la que Al Asad piensa jubilarse” –nos expresó Vladimir mientras nos servíamos, felices, el segundo whisky.

Continuamos escuchando a Felmanovsky por Skype: “Por supuesto, los países occidentales no le han dado trascendencia al acto, y Estados Unidos en particular, en alianza con Israel, intentan desencadenar una guerra total contra Irán y todos los que se opongan a sus designios en Medio Oriente. Pero si no pudieron con el líder sirio, al que acorralaron e hicieron bullying sin lograr su linchamiento y muerte, como lograron en el caso de Kaddafi, (y se dio a la inversa con la reciente muerte del traidor yemení Alí Abdalá Saleh), mucho menos lograrán hacer daño al respetabilísimo país persa”.

“Lo que más incomoda a los think tank yanquis y occidentales de todo este asunto, es que al mismo tiempo Rusia sostuvo a los rebeldes ucranianos de Donestk y Lugansk, repúblicas a esta altura tan o más legítimas que Kosovo o Macedonia. Allí con armamento pesado, aquí con armamento ligero, acullá con espionajes y hábiles hackers, acá con el mundial de fútbol que se viene en seis meses. Rusia será otra vez el centro del mundo, Putin le había puesto los puntos a Obama, y ahora sabe que Trump sólo es un insano millonario fanfarrón que ni siquiera se le anima al “gordito” (como lo llamó el mismo presidente yanqui) de Kim Jong-Un”.

Totalmente satisfechos, saludamos alegremente a nuestro amigo moscovita, y próximamente seguiremos el caso a puntillosa rajatabla, como es costumbre en nuestra agencia.

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