Recompensa

Escapa de este escritor, por segunda vez hay dos negros, bis.

Smart, un tipo oscuro de afuera con sus marcas del país

en sus templos y cargando el notable estigma de mi nombre en su pecho izquierdo,

vistiendo unos viejos pantalones y camisa negra hechos de miedo,

también Dido, una chica joven de molde amarillo,

nacida en esta parroquia en tiempo de la cereza,

vistiendo un colorido abrigo con un paquete de ropa,

mayormente azul, bajo su único buen brazo.

Ambos se expresan en un inglés tolerablemente llano

y pueden insistir en ser llamados Cuffee y Khasa respectivamente.

Quien sea que envíe los bienes mencionados al prisionero en Baton Rouge,

o a la Casa del Azúcar en la parroquia,

debería recibir todas las cargas razonables

y una gentil recompensa además de lo que permita la ley.

En el breve tiempo a todas las personas les está estrictamente prohibido albergarlos,

bajo pena de ser procesados con el mayor rigor de la ley.

Diez guineas se le pagarán a todo aquel que informe que están siendo albergados,

empleados o entretenidos por una persona blanca bajo su sentencia;

cinco si se trata de un negro

Todos los dueños de barcos están siendo advertidos contra su traslado fuera del estado,

ya que pueden reclamar que son libres.

Si cualquiera de los negros mencionados retorna por sus propios medios,

podrán aún ser perdonados por Elizabeth Young.

 

por Kevin Young, traducción de HM

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