No, sé un águila solitaria

Hallo muy díficil ser imparcial

respecto de la gente que va por la vida con aspavientos,

no puedo ver diversión en remontarse al sol

cuando las oportunidades oscilan todavía de una fresca orquídea a un geranio de papel,

que tú descenderás hasta tu invalorable (para ti) cráneo.

Conozco el constante refrán sobre cuánto más seguro es el paraíso de Dios sin tráfico

que un auto o un tren pero… mi Dios,

¿alguna vez le has echado una buena mirada a un puntal?

Como aquel sobre cómo estás en Boston antes de que puedas decir antiestablishmentismo,
así que preferir cinco horas por tren es un pernicioso ejemplo de antiquismo,
al menos cuando tomo el tren a Boston

tengo una buena chance de aterrizar en la Estación del Sur,

y no en aquella parte de la prensa diaria reservada a las víctimas de la aviación.
Luego, a pesar de la certeza de que los aviones son tremendamente cómodos

noto que cuando estás yendo en tren o auto

no tienes que llevar una bolsa de papel sólo en caso de un sentimiento divertido.

Me parece que ningún tipo de depravación

brinda tal retribución de velocidad como ignorar la ley de gravedad.
Por lo tanto nadie puede procesarme por perjurio

cuando juro que deseo que los hermanos Wright hubieran participado

de la cría de zorros plateados o de una clínica de árboles.

 

Ogden Nash, trad. HM

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