Peekaboo, casi te veo

La mitad de la vida es feliz, y amo dirigirla,

pero llega un día cuando tus ojos

están bien pero tu brazo no es lo suficiente largo

para sostener la agenda de teléfono donde puedes leer,

y tus amigos se ponen jocosos,

entonces vas al oculista,

y de todos tus amigos él es el jocoso,

así que vamos a observar su broma,

sólo notando que ha estado esperándote por siempre

desde que dijiste buenas tardes al reloj de su abuelo

bajo la impresión de que era él,

y viste su pantalla y dice SHRDNTLU QWERTYOP,

y tú dices bien, ¿por qué SHRDNTLU QWERTYOP?

Y él dice unos anteojos no lo harán, necesitas dos.
Uno para leer Erle Stanley Gardner’s de Perry Mason y Endymion de Keats,

y el otro para deambular sin decir hola a las mujeres extrañas.

Así pasas tu tiempo sacándote los anteojos de ver para

ponerte los anteojos de leer, y luego recordando

que tus anteojos de leer están arriba o en el auto,

y entonces no puedes encontrar los anteojos de ver porque

sin ellos no puedes ver dónde están.
Suficiente de estos contratiempos, probarían la paciencia de un buey,

prefiero olvidar ambos pares de anteojos y pasar mis años de decadencia

saludando a las mujeres extrañas y relojes de abuelo.

 

Ogden Nash, trad. HM.

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