Así lo hacen todos los otros, sólo que no demasiados

Oh, todos ustedes, exorcistas, vengan y exorcisen ahora, y ustedes, clérigos, acérquense y el clero, porque deseo ser purgado de una urgencia. Es una urgencia engorrosa, compuesta de ortigas y pegamento, y está haciendo que todos mis amigos les den la espalda a sus conocidos, y a todos mis conocidos los convierte en gente que mira para otro lado cuando me asomo a su vista.  Es un indicio de que mi mente mantecosa se está quedando sin manteca y mi despensa sin larvas, y no consiste en “detenme si ya lo oíste” sino en “sé que escuchaste esto una vez porque yo te lo dije, pero sin embargo te lo diré de nuevo”. Sí, me temo que estoy viviendo más allá de mis medios mentales. Cuando me doy cuenta de que no son sólo anécdotas que reitero sino lo que es mucho peor, resúmenes de programas de radio y descripciones de historietas en periódicos y revistas. Quiero resistirme pero no puedo detenerme para recontar dichos de celebridades, de los cuales todos ya están familiarizados con cada una de sus palabras; quiero refrenarme pero no puedo, y digo a la misma audiencia en dos sucesivas tardes los mismos pequeños trozos de chismes domésticos sobre gente que solía conocer de los cuales ellos nunca escucharon. Cuando recuerdo algún episodio excitante de mi infancia me figuro que si mereció ser narrado una vez merece ser narrado dos veces, a pesar de los ojos mediocres y las quijadas caídas, e incluso ahora he trabajado mi modo de pasar de los episodios excitantes en mi infancia a episodios excitantes en la infancia de mis padres, o aún de mis suegros, y lo que realmente transforma mis corpúsculos en hielo, acarreo recortes y se los leo a la gente dos veces. Sé lo que estoy haciendo mientras lo hago y no quiero hacerlo pero no puedo evitarlo, y sólo soy otro Anciano Marinero, y los proyectos para mi futura vida social no podrían ser más áridos. ¿Les he dicho que las perspectivas de mi futura vida social no podrían ser más estériles?

 

Ogden Nash, traducción de HM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *