Hoy no, doctor, gracias

Me dijeron que la euforia es la sensación de sentirse maravilloso,

bueno, hoy me siento eufórico,

hoy tengo la agilidad de un dios griego y el apetito de un victoriano.

Sí, hoy incluso puedo salir sin mis chancletas,

hoy soy un bravucón, ¿alguien quiere que le abroche algún manto?

Este es mi día eufórico,

llamaré a los cielos y antes que alguien conteste escaparé.

Domaré un caribú y lo adornaré con marabú.

Escribiré mis memorias.
¡Ah, juventud, juventud, qué días eufóricos fueron aquellos!
Estaba apenas a mano de los tocadores,

cuando generalmente me hallaban donde había comida.

¿Alguien quiere cualquier despojo?
Tengo algunos.
¿Alguien quiere cualquier resto?
Puedo obtener algunos.
Puedo colocar escarbadientes en el Wurlitzer,
puedo hablar portugués como un Berlitzer.
Puedo ponerme y quitarme los zapatos sin atar o desatar los cordones

porque estoy usando mocasines.

Y prácticamente conozco la diferencia entre sueros y antitoxinas.

Gente amable, no crean que estoy orgulloso de mi bolso,

no me pongan abajo como vanaglorioso,

sólo soy un pequeño eufórico.

 

Ogden Nash, traducción de Hugo Müller

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