Mundial del aburrimiento y dejas vus

Para quienes son fanáticos y entienden los delirios y los desajustes de la conducta del hincha apasionado, les resultará fácil comprender la falta de emisiones, comentarios y comunicaciones de este cronista, que ha corrido juergas innumerables con alcohol y bellezas de diversa etnia en las calles de las sedes mundialistas, buscando una razón a los resultados sorprendentes, una explicación para los jugadores que defraudaron, los árbitros que desnaturalizan y emputecen el juego a través del uso del VAR (otro negocio más de la FIFA liderada aún por una manga de corruptos multimillonarios), y las actuaciones de equipos que se creían descartados de antemano, en la primera fase de Rusia 2018. Habiendo pasado una ronda, y presentados todos los conjuntos. A continuación brindaremos una definición de cada equipo:

Grupo A

Rusia: Ganas, voluntad, un nuevo que define con categoría, un técnico con pinta de bravo guerrero, todos dispuestos a defender –de local- la revolución putinesca.

Uruguay: Ganó sus partidos sin sobrarle nada, de puro ojete y mostrando burradas y la eterna dureza del jugador uruguayo. Un dolor de huevos para cualquiera.

Arabia Saudita: Vapuleado y humillado. Se prendió fuego la turbina de su avión pero los técnicos aeronáuticos del jeque lograron detener el incendio. Tendrán una fría acogida en Riad aunque le ganen el duelo islámico a Egipto.

Egipto: Cúper guardó a Salah contra Uruguay y lo embocaron en la última. Lo puso contra Rusia y la estrella del Liverpool estuvo ahí nomás de la consagración. Demasiadas expectativas para poquita cosa.

Grupo B

España: Le acaba de ganar a Irán gracias a un robo plasmado a través de un arbitraje tan fraudulento como ignominioso (anulación de un gol legítimo de Irán, cobro de supuestas faltas permanentemente a favor de España, dejando sin castigo los golpes y bravatas de las “sucias” estrellas Diego Costa, Piqué y Sergio Ramos). Repugnante, tienen licencia para agredir salvajemente a sus rivales y acaban dirigiendo ellos –en lugar del referí- los partidos en que juega el inflado conjunto ibérico.

Portugal: Una murga, el burro de Cristiano Ronaldo es el goleador del mundial y el resto pasea por la cancha sin pena ni gloria. Tiene un muy buen arquero y por supuesto, también el favor de los árbitros ante cada queja o ñaña de su estrella.

Irán: Sentido del juego colectivo, socialista, todos se sacrifican para taparles los caminos a los rivales. Muy ordenados e inteligentes. Juegan a otra cosa, se ve que son antiglobalización en serio, no como el estúpido de Trump.

Marruecos: Todos los jugadores tienen una excelente técnica y envidiable dominio del balón. Le faltó punch. Se vuelven a Rabat con la cola entre las patas.

Grupo C

Francia: Otro que ganó su partido ayudado por el VAR y un arbitraje espantoso que lo ayudó en todas las jugadas desde el minuto cero. Pogba es cosa seria.

Dinamarca: Simpleza, practicidad, planificación en el entrenamiento, oportunismo. Zafó porque el arquero peruano es muy torpe saliendo de su meta.

Australia: Voluntariosos, excéntricos, posmodernos, divertidos, con una hinchada bárbara. Los canguros aún pueden darle sustos a los europeos.

Perú: Insólita no colocación de Paolo Guerrero de entrada ante los daneses. Desperdició un penal y cuatro jugadas de gol claras. Típico del elenco incaico, que siempre acaba siendo “cacaico”.

Grupo D

Croacia: Otro equipo europeo disciplinado y medio cuadrado para jugar. Son fuertes y deportistas. Serán un hueso duro de roer aunque se advierten grietas en el grupo tras la expulsión del centrodelantero suplente que mantuvo su costumbre de no ingresar al campo de juego para los últimos cinco minutos, tal como lo dispuso el técnico. Su decisión le costó cara y ni siquiera volvió a Zagreb, desconociéndose su actual paradero.

Argentina: Muy bien, tiene grandes jugadores. No es sólo Messi, hay que tenerle paciencia. Las cosas ya van a salir. Lo peor ya pasó.

Islandia: Potentes, hermosos, inteligentes, superdotados, con una hinchada espectacular, merecen quedar en la historia.

Nigeria: Aparenta sumar un fracaso más, tibio, sin el espíritu brujo de las “águilas negras”. Una deshonra para el fútbol africano. Le quedan dos partidos y pocas esperanzas.

Grupo E

Serbia: Rústicos, más rebeldes que sus colegas balcánicos. Tienen una religión distinta que los ayuda a combatir hasta el final. Pueden complicarle la vida a Brasil.

Suiza: Equipo-reloj que aburre hasta el hartazgo. Le falta chispa y salir de su libreto defensivo. Así y todo logró sacarle dos puntos a Brasil logrando que se hable de ellos por motivos ajenos al chocolate, el queso o las cuentas offshore.

Brasil: No mostró nada, un pálido Neymar, tirándose al piso y haciendo teatro en forma hastiante. Muy poco de los demás, apenas un remate de Coutinho. Todavía les sigue pegando el 1-7 de 2014.

Costa Rica: No pudo repetir el milagro de 2014, le quedan restos de un equipo heroico, aunque su presente se avizora turbio, como para andar reservando los pasajes de regreso prontito a San José.

Grupo F

México: La victoria más festejada de la primera fecha por todos los amantes del fútbol mundial, excepto los alemanes. Jugaron bien, el estado fallido demuestra con ello un potencial futbolístico inusitado.

Suecia: Trabajosa victoria con ayuda del VAR a un ritmo parsimonioso y frío. Ya están extrañando a Zlatan y pensando la estrategia contra una Alemania que los querrá arrasar.

Alemania: Buscó, anduvo cerca, el portero mexicano sacó todas, Loew se comió todos los mocos (no le quedaron en las fosas nasales ni líquidos ni sólidos). Quedó bastante pálido después del pitazo final-

Corea del Sur: Peleó con dignidad, mucha más que la de Kim Jong Un reunido con don Aldo. Tiene futbolistas que prometen mucho y cumplen poco. Ojalá se iluminen y logren su hazaña contra Alemania.

Grupo G

Bélgica: Candidatazo, todos juegan bien, son lindos, multiculturales, polifuncionales, de físicos privilegiados, metrosexuales, de gran soltura y ordenamiento táctico, prácticamente invencibles.

Inglaterra: El olfato goleador de Kane y la bravura de sus defensores. Los mediocampistas y delanteros son muy calesiteros. Parece un equipo de la B que ha hecho una buena campaña y está con el ánimo templado.

Túnez: Compiten en metrosexualidad con sus compañeros del Magreb. Fútbol prolijo y con gambetas de calidad. Tienen la raigambre de Camus, ojalá lleguen lejos.

Panamá: Debieran repensar la táctica, la estrategia y los jugadores elegidos. Han dado una mala imagen de país semicolonial que no puede romper sus ataduras con un imperio yanqui que ha intervenido siempre, y a toda hora, en sus asuntos (aún los futbolísticos).

Grupo H

Japón: Otro equipo que sabe lo que hace, se nota la mano de entrenadores sudamericanos, un peligro dejarlos dominar las áreas. Le han ganado al cuco del grupo y seguramente apuestan a dejar bien parado al Imperio del Sol Naciente.

Senegal: El mejor técnico, gran viveza criolla, habilidad en todos los puestos del campo. Lo único que se interpone entre sus jugadores y la copa serán arbitrajes miserables, mezquinos y favorables a las potencias europeas.

Colombia: No se sabe, tampoco, por qué Pekerman dejó afuera de entrada a James Rodríguez. Luchó con uno menos pero no se le dio, careció de argumentos ofensivos y sólo se preocupó por disimular su inferioridad numérica.

Polonia: Jugadores muy bien nutridos y entrenados que van para adelante con escaso criterio. Mucha tontería en el medio campo y poca firmeza a la hora de embestir. Aún lejos del equipo de Lato.

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