La secuela

Aunque haya derramado sangre en la cólera roja de la guerra,

¡oh, cuán oscuramente me espanta su secuela!
Oh, cuánto temo el día de mi liberación,

cuando deba enfrentar la refriega de la fingida paz!

Cuando deba afrontar nuevamente el conflicto laboral,

y trabajar con sudor y esfuerzo por niños y esposa.

Está tan enojado el mundo por el que batallé,
que sombrío me arrepiento de la paz de la guerra.

 

Las heridas de proyectil y casco son difíciles de curar,
¡pero oh, el modo de consolar es más amargo y duro!
Aunque viendo hacia atrás vea un camino sangriento,

¡cuán malditamente negra puede ser la secuela de la guerra!

 

traducción: Hugo Müller

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