Viejas novias

Oh Margarita, ¿recuerdas el día que fuimos juntos a la escuela,

y cuando nos detuvimos en el camino te hice rodar en el brezo?
¡Mi amor!, tu eras la chica hermosa

y estábamos horriblemente retrasados para la clase.
Tus cabellos son ahora tan blancos como la nieve,

y eres madura y arrugada, abuela por diez veces o más,

pero cómo centellean aún tus ojos azules sobre tus anteojos,

¡recordando las traviesas cosquillas en el cuello!
Deben haber pasado ya cincuenta años
desde que te dejé por el Yukón,

no has cambiado, eres tan alegre y tan dulce para ver.

¿Pero puedes ver en este viejo loco

al muchacho que te hizo llegar tarde a la escuela?

Oh Margarita, invítame a tomar té y podemos hablar las cosas,

y contemplar el estado nupcial, porque aún soy tu amante:

y aunque el timbre sea lento para sonar

no seremos tacaños con el tiempo.
traducción: Hugo Müller

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