La piedra-hogar

Las hojas están enfermas y avinagradas,
se desploman en el aire, el cielo de diciembre está empapado de gris,
oscuro con desesperación,
pronto una mañana nublada iluminará un mundo de preocupación.

Mi nombre está cortado en una piedra,
no tengo ningún cuidado,
las letras babean mientras solo y olvidado descanso:
mi tumba está recubierta de maleza, nadie viene cerca.

Cientos de años vacíos se acelerarán mientras decaigo,
y seré camarada de la maleza, pariente del cemento
hasta que una cierva con necesidad de hogar pase por mi camino.
hasta que algún amante buscando calor con regocijo
verá mi piedra sin nombre hundida en la tierra
y será el maldito nacimiento de risa infantil y alegría anciana.
y nadie soñará el alma de mi nombre durante décadas,
un loco escritorzuelo de pequeña fama que amó tanto la vida…
Bien, la carne es hierba y el Tiempo debe pasar,
¡Resignación, resignación!

traducción: Hugo Müller

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