Cansado

Algunos alaban al Señor por la luz, la chispa viviente,
yo le agradezco a Dios por la noche, la sanadora oscuridad.
Cuando me acuesto cansado, con la visión dolorosa,
¡con qué agradecimiento apago la luz!

Cuando me hundo sereno en el adormecimiento profundo de la noche
¡qué contento estoy de dormir, de dejar de pensar!
Libre de la inquietud y la atención, en dulce respiro
pacíficamente feliz apago la luz.

Acuéstate, que estás cansado, y húndete en el descanso,
no, no te apenes por el sol, la oscuridad es mejor.
Así saluda con agradecido aliento a la eterna noche
cuando suave la mano de la Muerte apague la luz.

traducción: Hugo Müller

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